Perdedores de Tiempo, Ganadores de Alma

viernes, 12 de septiembre de 2014

...DA IGUAL..., SIEMPRE DA IGUAL...




No son mis heridas de tu mirada envenenada,
No mis cicatrices de tu lengua de flagelo,
No mi llanto del desprecio de mi deseo,
No mi mal del abandono de tu palabra.

Son heridas de caricias dolorosas, rencorosas,
Cicatrices del espino de ese muro levantado
En torno a tu respirar, asfixiándome el amar,
Llanto de esperar de tu ventana una sonrisa
Es mi mal el bien que te deseo y tu lo olvidas.

Más inocente eres de mi empeño en amarte
Reo soy de no cejar en adorarte hasta morir,
De esperar hasta el alba ensangrentado
Un sol que ilumina con crueldad tu rostro,
Para decirme que es otro el que va a poseerte.

Da igual…

No soy libre…, el destino…, estoy mutilado
No podré saltar, trepar a tu alma endurecida.
Dioses de cruel tesón me marcaron tu senda,
Mis pies se desgarran sobre tus guijarros,
Los de esa senda de tortura que he de transitar.

Ni arrancándome los ojos con las uñas,
Ni amarrándome como un Odiseo enloquecido,
Ni entregando a las bestias mis entrañas,
Ni arrancándome la lengua para enmudecer
Podría apartar mis dolorosos pasos de tu camino.

La crueldad divina lleva a negarme la muerte;
Y la culpa, amor mío, es solo mía…
Tuve el acierto de amarte y el error de no tenerte,
El castigo es vivir para no tocarte, ni olerte,
Adorarte sin tocarte y añorarte sin dormir.

Esta ruina en que mendigo verte de lejos
El naufragio de una vida que nunca se colmó
La postración de no conocer felicidad
No está en tus desprecios, tus burlas, desaires
Está en el horror de saber que nunca serías mía.

Voy disfrazado de éxito, revestido de triunfo,
Podrido por dentro de dolor agusanado,
Envidia del mundo, cima del que me señala,
Coronación de todos los laureles,
Y un corazón sin la sangre que a ti te pedí.

Pero…, da igual, todo da igual.


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